En la búsqueda de un hogar más eficiente y sostenible, surgen un par de preguntas fundamentales: ¿cuánta potencia consumen realmente nuestros electrodomésticos diarios? ¿Y qué tarifa necesito para cubrir esas necesidades?
Solar360, como empresa comprometida con la transformación hacia un futuro más sostenible, nos embarcamos en un viaje para explorar la relación entre la potencia necesaria de los electrodomésticos cotidianos y la capacidad de las placas solares para satisfacer esas demandas.
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¿Qué vas a leer en este artículo?
¿Qué es la potencia?
Al hablar de consumo, es indispensable entender el significado de potencia contratada. Afortunadamente, su definición es sencilla ya que representa el límite máximo de energía eléctrica al que puedes acceder para conectar dispositivos de manera simultánea en tu hogar o local. Esta cantidad, determinada al contratar tu servicio eléctrico, se ajusta en función de tus necesidades particulares.
La potencia se expresa en kilovatios (kW), una unidad que sirve para cuantificar la capacidad energética. Dicha cifra aparece detallada en tu factura de electricidad, junto al coste asociado por cada kW.
Un aspecto a destacar es que la potencia contratada incurre en un costo fijo diario en tu factura, independientemente de tu consumo real de energía. Esto implica que pagas una cantidad específica por cada kW contratado cada día que se divide en dos segmentos, conocidos como tramos punta y valle, en los que el precio del kW es distinto para cada uno.
¿Cuánta potencia necesita cada electrodoméstico?
Cuando se trata de optimizar el consumo energético en el hogar para tomar decisiones informadas sobre la tarifa eléctrica y la potencia necesaria en tu hogar, es esencial comprender el consumo de los electrodomésticos más cotidianos.
A continuación, te detallamos el consumo en vatios de algunos de los sistemas más comunes y cuáles consumen más energía:
Potencia de una lavadora: ¿cuánta luz necesita para funcionar?
La potencia lavadora suele rondar los 2.400 vatios en los modelos convencionales. Las lavadoras más avanzadas y eficientes pueden reducir ese consumo un 20-30%, demandando entre 1.500 y 2.000 vatios con ciclos Eco.
Es importante revisar la etiqueta energética al adquirirla. Las lavavajillas también requieren esa potencia similar de unos 2.000 vatios para su correcto funcionamiento.
Contratando una potencia adecuada en el hogar, se podrán usar simultáneamente estos y otros electrodomésticos sin sobrecargar la instalación eléctrica.
Potencia de un frigorífico: ¿cuánto consume una nevera?
En un hogar promedio, una nevera convencional suele oscilar entre los 250 y 380 vatios. Sin embargo, si optas por un frigorífico combinado de doble puerta y activas el modo intenso de frío, el consumo puede llegar hasta los 800 vatios.
¿Cuál es la potencia de un lavavajillas?
La potencia de un lavavajillas suele oscilar entre 1.500 y 2.400 vatios , dependiendo del modelo y sus características específicas. Es importante considerar que, aunque un lavavajillas de mayor potencia puede ofrecer ciclos de lavado más rápidos y eficientes, también puede implicar un mayor consumo energético.

¿Cuánto consume una televisión?
En el caso de los televisores de 50 pulgadas con funciones de smart TV, el consumo generalmente se mantiene entre 150 y 250 vatios. Sin embargo, si optamos por modelos más grandes, como los televisores de 65 pulgadas, el consumo puede superar los 500 vatios.
¿Cuánto consumen la calefacción y el aire acondicionado?
La potencia en calefacción es muy variable. Un termoventilador eléctrico de tamaño medio ronda los 2.000W. La caldera de gas de una vivienda unifamiliar puede oscilar entre 15.000 y 35.000 vatios de consumo según la intensidad de uso.
Estas cifras nos llevan a reflexionar sobre el delicado equilibrio entre mantener nuestro hogar cálido y gestionar eficientemente el consumo de energía. La temperatura ideal en una vivienda se convierte en un elemento clave en esta ecuación.
Respecto al consumo del aire acondicionado este puede variar,, pero generalmente, un equipo de tamaño estándar para uso residencial consume cerca de 3.000W por hora. Sin embargo, el consumo exacto depende de factores como la eficiencia del modelo, la temperatura exterior, y el tiempo de uso.
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Otros electrodomésticos
Los microondas tienen un consumo eléctrico de entre 700 y 1.200 vatios cuando están en funcionamiento calentando los alimentos.
El horno eléctrico suele tener una potencia de unos 2.000 vatios de promedio cuando está en modo de cocción, tanto para hornear como para asar alimentos.
El consumo de una vitrocerámica es de entre 1.500 y 2.000W.
Y, en cuanto al consumo de una aspiradora, este varía generalmente entre 1.000 y 1.800W, dependiendo del modelo y su eficiencia. Elegir una aspiradora con menor potencia pero alto rendimiento puede ayudarte a ahorrar energía.
Potencia necesaria ideal para una vivienda
La potencia a contratar dependerá de las dimensiones, electrodomésticos disponibles y hábitos de consumo en el hogar. La potencia óptima a contratar en el hogar dependerá factores como:
Tamaño de la vivienda.
Número y tipo de electrodomésticos disponibles.
Número de personas que habitan la casa.
Porcentaje del tiempo que se usan los equipos y su uso simultáneo.
Así como la eficiencia energética de los equipos.
En líneas generales las viviendas necesitan la siguiente potencia:
Pisos de hasta 90 m2 necesitan unos 5,75 kW de potencia instalada.
Viviendas más grandes requerirán entre 9,2 kW y 15 kW según equipamiento.
Casas adosadas o chalés pueden demandar más de 20 kW.
Para estimar la potencia que consume tu vivienda de forma aproximada, debes tener en cuenta y calcular la potencia (en kW) de todos tus electrodomésticos, prestando especial atención a aquellos de mayor consumo. Sumando la potencia de cada uno, obtendrás el total de energía necesaria para utilizarlos simultáneamente. A este total, añade 1 kW adicional como margen de seguridad. Este paso asegura que tendrás un pequeño rango de energía para evitar sobrecargas.
Finalmente, divide el resultado de la suma por 3 para estimar la potencia eléctrica que deberías contratar. Este cálculo te proporciona una cifra cercana a tus necesidades reales, permitiéndote una gestión energética más eficiente y ajustada a tu uso cotidiano.